Las políticas económicas nacionales y la deuda de grandes contribuyentes profundizan la presión sobre las finanzas del Municipio de Leandro N. Alem

La secretaria de Hacienda, Bertina Sarmiento, advirtió que el superávit fiscal del Gobierno nacional se sostiene trasladando el costo a provincias y municipios. Además, alertó que un grupo de grandes productores rurales adeuda unos $600 millones por la tasa de Red Vial, fondos clave para el mantenimiento de caminos y los servicios públicos.

25 de Julio

La secretaria de Hacienda del Municipio de Leandro N. Alem, Bertina Sarmiento, analizó el complejo escenario económico que atraviesan los municipios bonaerenses y sostuvo que las políticas económicas impulsadas por el Gobierno nacional están trasladando el costo del ajuste a las provincias y a los gobiernos locales. En ese marco, también advirtió sobre el fuerte impacto que genera la deuda que mantiene un reducido grupo de grandes productores rurales por la tasa de Red Vial, recursos que pertenecen a toda la comunidad y que hoy no ingresan a las arcas municipales.

Durante la entrevista, Sarmiento explicó que el superávit fiscal que exhibe el Gobierno nacional “no tiene ningún resultado mágico”, sino que se sostiene, entre otros factores, por la caída de la actividad económica y del consumo, situación que reduce la recaudación de impuestos coparticipables como el IVA y el Impuesto a las Ganancias, principales fuentes de financiamiento de provincias y municipios.

“La contrapartida del éxito que muestra el Gobierno nacional es el déficit que afrontan las provincias y los municipios. Ese costo lo están pagando los gobiernos locales”, afirmó.

Coparticipación congelada y costos en aumento

Como ejemplo concreto de la situación, la funcionaria reveló que el Municipio de Leandro N. Alem recibió durante junio de 2026 exactamente el mismo monto nominal de coparticipación que había recibido en diciembre de 2025.

“Durante seis meses no hubo ningún incremento nominal ni real. Tenemos que afrontar todas las obligaciones municipales con el mismo dinero, mientras todos los costos siguen aumentando”, explicó.

Sarmiento recordó que entre el 70 y el 80 por ciento de los ingresos de municipios del interior como Leandro N. Alem provienen de la coparticipación, por lo que cualquier estancamiento en esos recursos repercute directamente en la capacidad de sostener servicios esenciales.

En ese sentido, detalló que mientras los ingresos permanecieron prácticamente congelados, el precio del gasoil aumentó cerca de un 80 por ciento en un año, pasando de $1.288 a $2.307 por litro, un insumo indispensable para el mantenimiento de caminos rurales, la prestación de servicios públicos y el funcionamiento de las ambulancias.

A ello se suma un incremento cercano al 50 por ciento en las tarifas de gas que debe afrontar el municipio para sostener el Hospital Municipal, las unidades sanitarias, hogares y demás dependencias.

Una deuda millonaria que afecta a todos los vecinos

Otro de los puntos centrales abordados por la secretaria de Hacienda fue la deuda acumulada por un grupo reducido de grandes contribuyentes rurales que desde principios de 2024 dejó de abonar la tasa de mantenimiento de la Red Vial, luego de judicializar su aplicación.

Sarmiento recordó que la actualización trimestral de esa tasa fue aprobada por unanimidad por el Honorable Concejo Deliberante y respondía al incremento permanente del principal costo del servicio: el combustible.

Sin embargo, desde entonces un grupo de importantes propietarios de grandes extensiones rurales decidió no pagar la tasa mientras continúan los procesos judiciales.

La deuda acumulada asciende actualmente a alrededor de 600 millones de pesos.

“Hoy no estamos cobrando una de las tasas más importantes que tiene el municipio”, señaló.

La funcionaria explicó además que esta modalidad se replica en distintos municipios bonaerenses y que existen estrategias judiciales similares impulsadas por los mismos estudios jurídicos.

Más allá de la discusión legal, esos recursos representan fondos que deberían destinarse al mantenimiento de los caminos rurales y a la prestación de servicios para toda la comunidad. Cada peso que no ingresa a las cuentas municipales limita la capacidad del Estado local para invertir en infraestructura, sostener servicios y responder a las necesidades de los vecinos.

Sostener los servicios pese al contexto

Frente a este escenario, Sarmiento reconoció que administrar las cuentas municipales se convirtió en “un desafío diario”, especialmente para garantizar el funcionamiento del sistema de salud.

“Los insumos hospitalarios son inelásticos; no podemos dejar de comprarlos. La decisión del Ejecutivo es sostener todos los servicios que tanto costó construir durante estos años”, sostuvo.

Hospital Municipal, CAPS, CIC, unidades sanitarias, mantenimiento urbano y demás prestaciones continúan funcionando gracias a un esfuerzo permanente de administración de los recursos disponibles.

Un esfuerzo para mejorar el salario municipal

Pese a las dificultades financieras, la funcionaria confirmó que el Ejecutivo Municipal alcanzó un acuerdo con ATE y el Sindicato de Trabajadores Municipales para otorgar un incremento del 14 por ciento sobre el salario básico inicial.

El aumento se abonará en dos etapas: un 7 por ciento al básico con los haberes de julio y otro 7 por ciento que se adelantará en agosto para incorporarse definitivamente al básico en septiembre.

Sarmiento reconoció que ningún aumento logra compensar completamente la pérdida del poder adquisitivo en el contexto actual, pero destacó que la prioridad de la gestión continúa siendo sostener el empleo municipal y mejorar los ingresos de los trabajadores dentro de las posibilidades financieras del municipio.

El municipio como motor de la economía local

Finalmente, la secretaria de Hacienda remarcó que las finanzas municipales trascienden la administración de recursos públicos.

“Detrás de cada salario municipal hay una familia y detrás de cada servicio hay un vecino que lo necesita”, expresó.

Además, destacó que los salarios municipales y los pagos a proveedores se vuelcan íntegramente al comercio local, fortaleciendo la actividad económica de cada localidad.

“Cuando se ven afectadas las finanzas del municipio, también se ve afectada toda la economía local”, concluyó.

Según indicó, la preocupación es compartida por municipios de toda la provincia de Buenos Aires, independientemente del signo político de cada administración, ya que todos enfrentan una caída de recursos nacionales, mayores costos para sostener los servicios y crecientes dificultades para equilibrar sus cuentas.

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