El conflicto entre Acerbrag y la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Bragado continúa abierto luego del inicio de un paro por tiempo indeterminado dispuesto por el gremio, en medio de una negociación que mantiene alejadas las posiciones entre los trabajadores y la empresa.
A través de un comunicado, Acerbrag reafirmó su voluntad de mantener abiertas las instancias de diálogo con la representación sindical y manifestó su intención de alcanzar un acuerdo que permita normalizar la actividad en la planta de Bragado.
Desde la compañía señalaron que la medida de fuerza se desarrolla en el marco de las negociaciones vinculadas al acuerdo paritario firmado el pasado 13 de agosto entre la Cámara Argentina del Acero y la UOM. En ese sentido, la empresa aseguró que garantizará el cumplimiento de lo establecido en dicho convenio.
Sin embargo, Acerbrag aclaró que el acuerdo no contempló las actualizaciones salariales pendientes correspondientes a junio de 2024 y abril de 2025, dos cuestiones que continúan formando parte de la discusión entre las partes.
Uno de los principales puntos de tensión en la negociación está relacionado con el bono extraordinario reclamado por los trabajadores. Según informó la empresa, su propuesta alcanza los $400.000, mientras que la UOM reclama una suma cercana a los $1.600.000, lo que evidencia una importante diferencia económica entre ambas posiciones.
La compañía también sostuvo que viene implementando distintas medidas destinadas a acompañar los ingresos de sus trabajadores y que comenzó a evaluar nuevas alternativas en el marco de la situación actual.
En paralelo, Acerbrag puso el conflicto en el contexto de un escenario complejo para la industria siderúrgica y advirtió sobre las dificultades que atraviesa el sector. Según expresó la empresa, actualmente enfrenta “uno de los momentos más difíciles de su historia”.
Ante el inicio del paro, la siderúrgica informó que solicitó al Ministerio de Trabajo el dictado de la conciliación obligatoria. El objetivo planteado por la compañía es restablecer la actividad productiva y generar nuevamente un ámbito formal de negociación con la representación gremial.
De esta manera, el conflicto permanece abierto y tendrá en las próximas horas una instancia clave para determinar si la intervención de la autoridad laboral permite destrabar las negociaciones, acercar las posiciones sobre el bono y las actualizaciones pendientes y avanzar hacia la normalización de la actividad en la planta de Bragado.

















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