En el marco del Día de San Cayetano, la ciudad de Chivilcoy vivió una jornada cargada de devoción popular, fe y compromiso comunitario. Del encuentro y la procesión religiosa participó el intendente municipal, Guillermo Britos, acompañado por funcionarios del Ejecutivo local, representantes de la comunidad religiosa y familias del distrito.
Como ocurre cada 7 de agosto, la festividad volvió a convocar a fieles que se acercaron a pedir y agradecer al santo reconocido como patrono de la Providencia y símbolo fundamental del pan y el trabajo.
Un legado de fe con historia local
Nacido en Italia en 1480, San Cayetano fue sacerdote y fundador de la Orden de los Teatinos. Su devoción caló hondo en los sectores trabajadores y familias que encomiendan a su figura la protección del hogar y el sustento diario.
En Chivilcoy, la historia ligada al santo patrono cuenta con un profundo arraigo barrial que comenzó a gestarse en la década de 1970:
7 de agosto de 1977: Impulsado por el esfuerzo y la iniciativa de vecinos de la zona, se colocó la piedra fundamental de la primera capilla.
Año 2007: Tras tres décadas de crecimiento espiritual y comunitario, el Centro Parroquial fue elevado oficialmente al rango de Parroquia.
Ubicada en Avenida Monseñor De Andrea 25, la Parroquia San Cayetano se erige como un punto de encuentro permanente para el barrio y la ciudad. Durante las celebraciones de la fecha, la comunidad renovó de forma unánime su plegaria por el pan, la salud, la paz y las oportunidades laborales para cada uno de los hogares chivilcoyanos.


















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