En un contexto atravesado por el debate sobre el rumbo económico y el rol del Estado, el intendente de Chacabuco, Darío Golía, encabezó la celebración por los 161 años de la ciudad y utilizó el acto para reafirmar el perfil productivo de su gestión y plantear el modelo de ciudad que busca consolidar.
Frente al Palacio Municipal y ante una importante presencia de vecinos, instituciones y organizaciones de la comunidad, Golía destacó que Chacabuco es “uno de los distritos más industrializados del interior bonaerense” y marcó como pilares para el desarrollo local a la educación, la producción y la salud.
“Hoy tenemos trazada la ciudad que queremos construir, con la educación, con un sistema productivo y con la salud”, sostuvo el jefe comunal.
El mensaje tuvo además una fuerte impronta comunitaria. Golía reivindicó los avances alcanzados durante su gestión y aseguró que el desafío es profundizar ese camino. “Hemos avanzado en muchas cosas y vamos a seguir trabajando para lograr mucho más. Y lo más importante que tenemos es nuestra gente para seguir avanzando”, afirmó.
En esa línea, el intendente hizo un llamado a la unidad y puso el foco en la necesidad de proteger a niños y adultos mayores, en un momento en el que las políticas económicas nacionales generan fuertes discusiones sobre el impacto social y productivo en los municipios del interior.
“Queremos transmitir nuestro mensaje de paz, de amor, que sea de unidad de toda nuestra gente y así potenciar lo que tenemos. Entre todos cuidemos a nuestros pibes, a nuestros adultos mayores, y no lastimarnos entre nosotros y seguir teniendo ese espíritu que conservamos como comunidad”, expresó.
La celebración también tuvo un fuerte componente simbólico. El desfile fue abierto por los veteranos de Malvinas Mario Feroldi, Carlos Báez y Carlos Daluisio, quienes portaron banderas con las leyendas “Las Malvinas son Argentina” y “La Patria no se vende”, pintadas por el artista Guido Moro.
La presencia de los excombatientes y las consignas de las banderas le dieron al acto una lectura política adicional, reivindicando la soberanía nacional y una determinada concepción de Patria en una fecha cargada de identidad local.
Así, el aniversario de Chacabuco no se limitó a una celebración protocolar. Para Golía fue también una oportunidad para mostrar los ejes sobre los que pretende proyectar su gestión: una ciudad con desarrollo productivo, educación, salud, presencia del Estado y una comunidad cohesionada.
“Lo más importante que tenemos es nuestra gente”, había remarcado el intendente. Un concepto que atravesó todo el acto y que funcionó como síntesis del mensaje político elegido para celebrar los 161 años de la ciudad.


















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