La Legislatura de la provincia de Buenos Aires comenzó a analizar un proyecto que busca reforzar los controles sanitarios y ambientales sobre las urbanizaciones y las construcciones, mediante nuevas exigencias para el tratamiento y la disposición final de los líquidos cloacales domiciliarios.
La iniciativa fue presentada por la senadora de La Libertad Avanza Analía Balaudo y propone modificar el régimen provincial de ordenamiento territorial y uso del suelo para establecer requisitos obligatorios que garanticen el tratamiento adecuado de los efluentes antes de su descarga al suelo o al subsuelo.
El proyecto establece que los líquidos cloacales solo podrán ser vertidos cuando hayan recibido un proceso previo de depuración o neutralización que garantice que no representen un riesgo para la salud de la población. La exigencia alcanzaría a las instalaciones independientemente de su antigüedad, sus características constructivas o la denominación que reciban.
Conexión obligatoria a la red cloacal
Uno de los puntos centrales de la propuesta establece que, cuando exista una red colectora cloacal disponible frente al inmueble o dentro de la distancia que determine la reglamentación, los propietarios deberán conectarse al servicio. En esos casos, quedaría prohibida la descarga de efluentes en el terreno.
Para las zonas que no cuentan con infraestructura cloacal, el proyecto dispone que las instalaciones deberán ajustarse a las soluciones técnicas, los criterios de dimensionamiento y los parámetros de vuelco establecidos por la Autoridad del Agua.
Además, la iniciativa plantea que los municipios no puedan otorgar certificados finales de obra, conformidades ni habilitaciones, incluso de carácter precario, sin verificar previamente el cumplimiento de las condiciones ambientales exigidas.
De esta manera, la propuesta apunta a incorporar controles desde las etapas de aprobación de los proyectos urbanísticos y construcción de viviendas, para evitar que las intervenciones se produzcan únicamente cuando ya existen problemas de contaminación.
La preocupación por el agua de consumo
Entre los fundamentos, Balaudo advierte sobre los riesgos que puede generar la descarga de líquidos cloacales sin tratamiento adecuado, especialmente en zonas donde las familias se abastecen de agua mediante perforaciones en sus propios terrenos.
Según se señala en el proyecto, la contaminación del suelo y del subsuelo puede afectar las mismas fuentes de agua utilizadas para el consumo humano, sobre todo en sectores que carecen de infraestructura sanitaria suficiente.
La legisladora también hace referencia a la Ley provincial 5.965, sancionada en 1958, que establece restricciones al vertido de desechos sin tratamiento previo. En ese sentido, considera necesario fortalecer la aplicación de esas disposiciones mediante su incorporación al régimen urbanístico.
De acuerdo con los fundamentos, la iniciativa no crea un nuevo sistema de sanciones, sino que busca establecer condiciones concretas para la aprobación de urbanizaciones y la habilitación de edificaciones, con el objetivo de reforzar el cumplimiento de las obligaciones ambientales vigentes.


















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